Sesión Seis: Mesa para dos

Domingo 12 de Junio 2020


Cuando hacía las invitaciones para la quinta Sesión invité a Flor, estaba muy entusiasmada pero no le sería posible asistir. Me dijo que si podía hacer una para ella y su amiga María que vendría a visitarla la siguiente semana.

Una semana de planeación para una comida de dos personas, sonaba bien. Acepté.

La idea de que un par de amigas vinieran juntas y solas a una Sesión del Jardín me hacía pensar en ser niña de nuevo y jugar a lo que se te ocurría.


Quería hacer algo dinámico, que las involucrara directo con la comida.


El cocinar fue tan simple que parecía gracioso, era como cocinar para mi. Todo estaba listo antes de tiempo, nadie vendría a ayudarme, éramos Flor, María, y yo, jugando con la comida.


Cuando eres infante y se te antoja un dulce por lo general te decían: primero hay que comer. Como protesta para todos esos antojos, el primer tiempo: un cóctel de hierbas y dos chocolates rellenos de ChocoMono: de maracuyá y alcaravea.



Aunque no se acabaron el chocolate en ese momento, porque verdaderamente no tenemos ya la costumbre de comer algo dulce antes de iniciar la comida, lo reservaron pacientes para el final de la Sesión.


Para el segundo tiempo elegí lo que más me gustaba comer de pequeña: salchicha.

Martín, hace sus propias salchichas, elegí una de carne de cerdo, semilla de cilantro y mostaza, comino, pimienta blanca y sal de mar. Y se acompañó con una mayonesa de betabel rostizado, cebolla morada encurtida y pan.



Iniciamos fuerte, ¡me gusta! Exclamó María y comían contentas la salchicha, entusiasmadas por el color y sabor de la mayonesa, no paraban de comer.


He visto que algunos adultos buscan formas divertidas de cocinar las verduras para que a l@s niñ@s les gusten; para mi la forma más divertida de comer verduras es casi sin cocinarlas y sentir todo su sabor, para el tercer tiempo se sirvió una tabla de verduras:

Guías de chayote salteadas con sal, rábanos enteros encurtidos en limón y naranja y coliflor blanqueada con comino.




Las guías se enredaban y se ayudaban a dividirlas para comer, gustaron los rábanos a pesar de los prejuicios y pudieron, con gusto, comer más mayonesa de betabel rostizado.


Retomando la idea del juego surge el plato fuerte, un taco que armarán las comensales con adivinanzas:



¿Qué es, qué es, que es plato, servilleta y comida a la vez?

-Tortilla

El melón para el pelón y, ¿cuál era para la niña?

-Salsa de piña asada

Dicen que se duerme y se lo lleva la corriente. ¡Por favor que no se vaya de mi taco!

-Camarón envuelto en tocino y gratinado con queso ahumado




Soy intenso, soy pasión, soy ruidoso, soy acción ¿Qué color soy?

-Pimiento choko rojo

En un segundo sabrás quién soy ¿Ya viste el color que nos rodea hoy?

-Cilantro fresco

Puedes usarme poco o hacerlo mucho pero con valentía porque no solo mi color asusta

-Salsa de habanero tatemada


María comenzó a hacer su taco antes de terminar las adivinanzas, quería comerlo antes de que se enfriara, Flor fue paciente y terminó de leerlas para hacer su taco muy ordenada, obviamente ambas lo disfrutaron plenamente.


Me encanta después de una comida grasosa, hacer un brinquito fresco a una ensalada antes de pasar al postre: Lechuga del jardín y col morada, con una vinagreta de miel dorada.



Y para continuar con la línea del juego, cada comensal decoró el postre de la otra. Sobre una crema de requesón y coco, podían dibujar con puré de mango y cardamomo, salsa de frambuesa y decorar con macadamia garapiñada y flores de farolito japonés.




Fue una Sesión muy linda y divertida, el hecho de estar con dos personas resultó en una comodidad y confianza plena que llevó solita la sexta Sesión del Jardín.